"¿Qué?" es una de las frases más habituales de la
protagonista. Cada dato es una sorpresa y,
cada reencuentro, el inicio de una relación. Samantha ha perdido la
memoria y se abre ante ella el abanico de posibilidades de una nueva
vida, pese a todos los errores que ha cometido en el pasado.
La joven Samantha Newly
abre los ojos. Aún encamada, acaba de recuperarse de un coma. No recuerda nada de su antigua vida: ni su nombre, ni su físico, ni a su pareja.
A su lado, vela su madre, dispuesta a aprovechar la nueva situación.
Como muchos personajes de la comedia norteamericana, fingirá una buena
relación con su hija para ganarse un hueco en su vida, de la que había
salido completamente.
Poco a poco, Samantha va descubriendo los detalles que explican cómo
era antes del accidente. Hacía dos años que no se hablaba con sus
padres, su vida en pareja no funcionaba y disfrutaba de un amante secreto
y un armario repleto de zapatos obscenamente caros. Los problemas se
acumulan, incluidos sus problemas con el alcohol y una deuda de más de
30.000 dólares.